miércoles, 31 de julio de 2013

Los sentimientos

¿Que son los sentimientos realmente?

Es muy difícil encontrar una definición exacta de lo que es un sentimiento, a pesar de las numerosas definiciones que un gran número de autores han ido proponiendo a lo largo de la historia. Descartes definió los sentimientos como «acciones y efectos del sentir».
Max Scheller elaboró otra clasificación, que para muchos continúa siendo la más acertada, que divide los sentimientos en cuatro modalidades: sensoriales, vitales, psíquicos y espirituales. Los sensoriales serían aquellos que siempre se localizan en un sector del organismo, tal como ocurre, por ejemplo, con los sentimientos dolorosos. Los vitales son los que se experimentan difusamente dentro del yo, de forma bastante independiente respecto a los sentimientos sensoriales o a los acontecimientos externos. Los sentimientos psíquicos son los que aparecen como reacción a algún suceso exterior, tal como ocurre, por ejemplo, con la alegría que surge tras una noticia satisfactoria. Por último, estarían los sentimientos espirituales, que son estados absolutos que no aparecen motivados por ninguna causa concreta, tal como ocurre con los sentimientos religiosos.
Junto con la clasificación de Max Scheller hay otra gran clasificación, la diseñada por Kurt Schneider. Para Schneider, los sentimientos serían estados del yo, pasivos, y vividos directamente como agradables o como desagradables. Para clasificarlos habría que distinguir entre los sentimientos corporales, como los sentimientos dolorosos, escalofríos, sed, etc., y los sentimientos anímicos, que estarían más relacionados con la vertiente psicológica de la persona.






¿Por que sentimos?

¿Debido a qué sentimos o percibimos el mundo como lo hacemos? Erróneamente creemos que es gracias al corazón y a que de él se derivan todas las pasiones, pero en realidad son gracias al sistema límbico ubicado en el encéfalo, encargado de controlar la conducta emocional e impulsos motivacionales, dictados por una parte llamada amígdala.
¿Alguna vez se ha preguntado por qué “EXPLOTA” ante un estímulo y desconoce el porqué de su reacción? Es debido a que nuestro cerebro divide la información captada y la digiere en diferentes áreas, por ejemplo la amígdala regula impulsos y la neocorteza lo racional o cognitivo, el impulso supera la razón debido a que actúa a manera de reflejo. La amígdala trabaja aún cuando el cerebro pensante intenta tomar alguna decisión, envía señales al resto del cerebro cada vez que hay problemas. La neocorteza siempre tarda un poco mas en resolver una situación ya que percibe a conciencia y emite una respuesta adaptada, a diferencia de la amígdala. El cerebro pensante guarda datos simples o complejos de manera cognitiva y la amígdala otorga lo emocional a estos, decide que nos agrada y que no, como consecuencia a su reacción pronta y tosca podemos obtener resultados no muy precisos.
La amígdala puede reaccionar en un delirio de ira o temor antes que la corteza sepa lo que está ocurriendo por su reacción desencadenada independientemente del pensamiento.
Los neurólogos llaman “asalto emocional” a los momentos en que el sistema límbico declara una emergencia y recluta al resto del cerebro desencadenando una reacción instantánea antes que el cerebro pensante se enterase completamente de lo que sucede.
Puede decirse entonces, que tenemos 2 cerebro o 2 mentes, pero la parte intelectual no puede operar de manera óptima sin la inteligencia emocional. ¿Cuantas veces ha intentado resolver o comprender la tensión entre razón y sentimiento sin éxito alguno? Olvidémonos de suprimir emociones por la razón y encontremos el 
equilibrio en ellas.Asi que la próxima vez que le ocurra un asalto emocional deténgase un poco y disfrute de todas las emociones que le permite experimentar y sentir un cerebro sano y aprenda a amar “con todo su sistema límbico”.






Aqui les dejo un video para que reflexionen lo importante que son los sentimientos


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