Escuchar una canción alegre puede subir nuestro animo , si oímos untema deprimente, sentirnos pesimistas o, en el caso de una melodía suave, relajarnos y afrontar mejor el momento. Eric Jensen, un enfatiza el hecho de que la música es una parte esencial de la vida humana y que nuestra respuesta hacia ella podría estar entretejida en nuestro Cerebro. Él dice que en el libro “La Música, la Mente y el Cerebro” por Manfred Clynes, PHD. (1982), Clynes explica cómo la música compromete a nuestro cerebro en su totalidad.
No hay duda de que la música afecta nuestro estado anímico y provoca una serie de sensaciones, Específicamente los beneficios de escuchar música son :
Reducir el dolor. Escuchar música a diario reduce el dolor crónico hasta en un 21%. Cuando escuchamos música liberamos endorfinas, y éstas actúan como analgésicos naturales. Eso no solo hace que las personas se sientan más en control de su dolor, sino que ayuda a aumentar la felicidad y a disminuir la depresión.
Aislar el estrés. Un mínimo del 25% de las enfermedades que sufrimos está asociada al estrés. Escuchar media hora de música suave aunque sea dos veces por semana, reduce significativamente los niveles de estrés y ansiedad
Reforzar la salud. Escuchar música suave también ayuda a reducir la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Por tanto, reduce el riesgo de sufrir problemas de salud. Un estudio realizado en Italia demostró que las personas con la presión arterial alta reducían el ritmo cardíaco si escuchaban buena música durante media hora al día 30 días seguidos. Además, quedó demostrado cómo la música adecuada ayuda a calmar a las células y los tejidos que forman los pulmones.
Estimulando el cerebro. La música con ritmos fuertes hace que la concentración permanezca más aguda y los pensamientos más alerta. Escuchar música suave, en cambio, mejora la capacidad de concentrarse durante más tiempo, y promueve un estado de calma y meditación. No solamente provoca bienestar y aumenta la creatividad, sino que el efecto dura aún después que la música haya dejado de sonar.
Aumentando el rendimiento. ¿Has escuchado música alguna vez mientras haces ejercicio? ¿Tu rendimiento ha aumentado? Estos dos hechos están relacionados entre si. Y es que la música no solamente elimina la sensación de fatiga, cansancio y aburrimiento sino que actúa como un estimulante que aumenta la productividad. Un estudio realizado en 2005 demostró que escuchar música mientras se hace ejercicio aumenta la pérdida de peso y ayuda a ser constante.
Facilitar el sueño. Escuchar música de baja frecuencia induce a la relajación, y facilita y mejora el sueño. Esto ayuda a que nos pongamos en un estado saludable: los efectos del estrés y la ansiedad desaparecen.
Aumentando el optimismo. La música también puede ser usada para trasladarnos a un estado de ánimo mucho más positivo. Gracias a la música recordamos momentos felices, pero también aumentamos la autoestima y la confianza en nosotros mismos.
Hace de medicina emocional. Otro de sus múltiples beneficios es que cuenta con la virtud de cambiar el ánimo de una persona rápidamente, y ayuda a tener autocontrol, mejora el poder de seducción y vence la timidez. Todo eso hace que la convierta en el mejor remedio para uno mismo.
Invitando a socializar. La música une a personas que comparten una pasión similar. Ayuda a conocer gente nueva, a hacer vida social y a unir grupos.
Buena para meditar. Las melodías suaves tienen un efecto mágico y relajante sobre los estados de tensión y el estrés del día a día. Ayuda a meditar a muchísima gente que hasta entonces tenía dificultades para hacerlo, y está demostrado que dedicar unos minutos al día a la música de baja frecuencia es una de las mejores técnicas de relajación que existen.
Dónde se interpretan la música en la estructura cerebral
Todo lo que hacemos, responde a la acción de diferentes zonas del cerebro y, en el caso de la música, esta se descompone e interpreta de forma separada:
Es muy difícil encontrar una definición exacta de lo que es un sentimiento, a pesar de las numerosas definiciones que un gran número de autores han ido proponiendo a lo largo de la historia. Descartes definió los sentimientos como «acciones y efectos del sentir».
Max Scheller elaboró otra clasificación, que para muchos continúa siendo la más acertada, que divide los sentimientos en cuatro modalidades: sensoriales, vitales, psíquicos y espirituales. Los sensoriales serían aquellos que siempre se localizan en un sector del organismo, tal como ocurre, por ejemplo, con los sentimientos dolorosos. Los vitales son los que se experimentan difusamente dentro del yo, de forma bastante independiente respecto a los sentimientos sensoriales o a los acontecimientos externos. Los sentimientos psíquicos son los que aparecen como reacción a algún suceso exterior, tal como ocurre, por ejemplo, con la alegría que surge tras una noticia satisfactoria. Por último, estarían los sentimientos espirituales, que son estados absolutos que no aparecen motivados por ninguna causa concreta, tal como ocurre con los sentimientos religiosos. Junto con la clasificación de Max Scheller hay otra gran clasificación, la diseñada por Kurt Schneider. Para Schneider, los sentimientos serían estados del yo, pasivos, y vividos directamente como agradables o como desagradables. Para clasificarlos habría que distinguir entre los sentimientos corporales, como los sentimientos dolorosos, escalofríos, sed, etc., y los sentimientos anímicos, que estarían más relacionados con la vertiente psicológica de la persona.
¿Por que sentimos?
¿Debido a qué sentimos o percibimos el mundo como lo hacemos? Erróneamente creemos que es gracias al corazón y a que de él se derivan todas las pasiones, pero en realidad son gracias al sistema límbico ubicado en el encéfalo, encargado de controlar la conducta emocional e impulsos motivacionales, dictados por una parte llamada amígdala. ¿Alguna vez se ha preguntado por qué “EXPLOTA” ante un estímulo y desconoce el porqué de su reacción? Es debido a que nuestro cerebro divide la información captada y la digiere en diferentes áreas, por ejemplo la amígdala regula impulsos y la neocorteza lo racional o cognitivo, el impulso supera la razón debido a que actúa a manera de reflejo. La amígdala trabaja aún cuando el cerebro pensante intenta tomar alguna decisión, envía señales al resto del cerebro cada vez que hay problemas. La neocorteza siempre tarda un poco mas en resolver una situación ya que percibe a conciencia y emite una respuesta adaptada, a diferencia de la amígdala. El cerebro pensante guarda datos simples o complejos de manera cognitiva y la amígdala otorga lo emocional a estos, decide que nos agrada y que no, como consecuencia a su reacción pronta y tosca podemos obtener resultados no muy precisos. La amígdala puede reaccionar en un delirio de ira o temor antes que la corteza sepa lo que está ocurriendo por su reacción desencadenada independientemente del pensamiento. Los neurólogos llaman “asalto emocional” a los momentos en que el sistema límbico declara una emergencia y recluta al resto del cerebro desencadenando una reacción instantánea antes que el cerebro pensante se enterase completamente de lo que sucede. Puede decirse entonces, que tenemos 2 cerebro o 2 mentes, pero la parte intelectual no puede operar de manera óptima sin la inteligencia emocional. ¿Cuantas veces ha intentado resolver o comprender la tensión entre razón y sentimiento sin éxito alguno? Olvidémonos de suprimir emociones por la razón y encontremos el
equilibrio en ellas.Asi que la próxima vez que le ocurra un asalto emocional deténgase un poco y disfrute de todas las emociones que le permite experimentar y sentir un cerebro sano y aprenda a amar “con todo su sistema límbico”.
Aqui les dejo un video para que reflexionen lo importante que son los sentimientos
Aristóteles decía que era amigo de Platón pero que más amigo era de la verdad.
Mentimos por diversos motivos, para mostrar mejor imagen, para convencer a alguien de algo. La mejor de las mentiras es cuando se miente por amor o para evitar una injusticia. La graduación entre buenas y malas mentiras es un proceso delicado.
Lo que molesta tanto de la mentira es que para vivir en sociedad necesitamos construir un consenso, por eso, pese a que sabemos que existe la mentira, hay una presunción de verdad y no de mentira: "es verdadero hasta que se pruebe lo contrario".
¿Qué es la presunción?
La presunción es una expectativa razonable sobre el futuro que dirige la atención. Para convivir necesitamos una teoría sobre cómo funciona el mundo. Hay presunciones que surgen de un acuerdo social, como que "una persona es inocente hasta que se demuestre su culpa", pero podría funcionar de otra manera.
Para lograr inteligibilidad aceptamos que las cosas son de un cierto modo, que blanco es blanco, que mañana será un lindo día, que las personas serán las mismas mañana. Una comunidad organizada busca distinguir las respuestas verdaderas de las desviadas.
La condición necesaria
Preguntarnos por qué mentimos es posible gracias al lenguaje, sus presunciones nos condicionan. En la lectura o en la escucha, la presunción de comprensión es que entendemos el mensaje, la de verdad es que lo que dice es cierto y la de valor es que por algo se dice lo que se dice.
Para negar una presunción, debemos invertir la carga de la prueba, probar cuál es su falla. No hay enunciados inocentes, todo lo que se dice está cargado de teoría. Para oponerse a algo o considerarlo falso hay que argumentar en ciclos reconstructivos de razonamientos alternativos. Las certezas prácticas, las leyes causales, las teorías, son conductores materiales, positivas a corto plazo, pero las virtudes argumentales, que apuntan al largo plazo, son los conductores permanentes de la verdad.
Quien se aferra demasiado a certezas, demuestra que no reflexiona sobre ellas. Las creencias rígidas impiden pensar. El lenguaje puede ser el instrumento de la mentira. La mentira más peligrosa es la de mala fe, que se hace para estafar, para dañar, para perjudicar. Pero la mentira requiere la complicidad del engañado, ve lo que quiere ver.
¿Mentir tiene que ver con el autoestima?
Llevados por la inseguridad y desconfianza en nuestra capacidad de ser aceptados tal como somos, podemos caer en la tentación de adornar aquí y allá nuestra historia y nuestras habilidades de forma que causemos una impresión favorable en las demás personas. Un ladrón podrá aseverar más robos de los que realmente ha hecho si tiene que presumir delante de los compañeros carcelarios, o se pueden haber realizado más proezas sexuales de las habidas entre un grupo de hombres que se retan en su capacidad viril, o una madre puede hacer que su hijo mejore las las notas y apruebe cursos con fin de que aparezca como una madre exitosa con un hijo bien educado.
Mentir es un recurso fácil de valer sin tener que pasar por esfuerzos ni penurias, aunque el precio que se corre es la posibilidad de ser descubierto. En esto sucede algo similar a la persona que lanza rumores falsos para disminuir a las personas que envidia: puede ser descubierto y la conducta desvelada, ir en su contra desprestigiándolo ante a los que quería influir.
Mientras que la persona sincera no tiene que vigilar la versión que da de sus anécdotas y los episodios vividos, porque los transcribe al dictado de su memoria, en cambio el mentiroso debe controlar qué versión da de su historia, para que resulte coherente con la escuchada por cada persona ante la que ha presumido.
Cuanto más se cae en la tentación de mentir más difícil es controlar la abundante base de datos de las versiones dadas y más imposible resulta comentar, repetir o seguir con coherencia lo novelado, de forma que los detalles chirrían y de pronto un personaje famoso es novio de una prima mientras que antes lo era de una hermana, estuvimos dos años estudiando en el extranjero mientras que esos mismos años estudiamos un Master de prestigio en la localidad donde vivimos, conocemos a quien luego resulta que no nos conoce, etc. .
El hábito se mentir se puede transformar en un trastorno de la personalidad que podríamos llamar 'seudologia fantástica' que es una compulsión a imaginar una vida, unos acontecimientos y una historia en base a causar una impresión de admiración en los espectadores.
Este afán por impresionar esta basado en la imperiosa necesidad de resultar valiosos e geniales por medios tramposos ya que por los naturales de la simpatía y ser espontáneos dudamos el poder conseguirlos.
Refleja, por un lado, la ambición de ser dignos de amor y "ojito derecho" de los demás como antes de ser destronamos por el proceso de maduración lo éramos de los padres; por otro lado, se pone de manifiesto nuestra profunda duda de no ser dignos en base a la distancia, la dureza, el aislamiento y la falta de adaptación que sufrimos, que asemejan pruebas de algún tipo de minusvalía.
El mentiroso fantasioso coge el atajo de robar atención y aprecio por la vía del fácil engaño (las palabras son cómodos sustitutos de los hechos) en vez de por su Ser-sincero, tal vez mucho mas modesto de lo que su ambición soporta.
No se conforma con ser una persona cualquiera -tal vez se vería a sí misma con excesivo desarraigo-, sino que desea ser siempre una personalidad de primera magnitud, de esas que los demás admiramos embelesados y envidiosos.
También mintiendo sobre lo que hacemos llevamos a cabo algo que proporciona un pequeño resto de placer que nos da una migaja de lo que nos gustaría. Imaginando que somos ricos, que seducimos a las personas más bellas, sentimos un gusto que el disgusto de ser sólo fantasías no acaba de eliminar y que puede convertirse en deleitoso manjar para satisfacer necesidades que esta forma engañosa nunca realmente será completa, pero que a base de engaño tras engaño, fantasía tras fantasía nos hace sentir el sueño tan real que casi lo podemos creer.
Lo que nos gustaría hacer, lo que en ensueños nos prometemos, lo que según nuestros cálculos inflados seguramente nos pasará puede hacernos correr tanto en el tiempo que disfrutemos precipitadamente de lo que todavía no somos, y ello nos prepara mal para el naufragio de nuestros ilusiones durante el transcurso despiadado de la vida. Este tropiezo no le sucede a quien su mirada alcanza al escalón de arriba sólo cuando ha mirado bien que ha subido el actual.
El problema del pseudólogo es que para mentir tanto y que no se note ha de hacer lo mismo que un actor que representa un personaje y quiere resultar creíble: esforzarse tanto, como si uno fuera esa persona inventada, que realmente uno se confunda y olvide de quien es realmente.
El personaje suplanta al yo, con lo que su personalidad se instala en una base inauténtica muy peligrosa, porque los halagos, impresiones y valoraciones que arranque a los demás con sus tretas, en realidad nunca los podrá saborear, porque sabe que no están dirigidos al Yo autentico, sino al falso, con lo cual no logra sentir lo que le gustaría sentir: sus dobles vínculos impiden que los placeres le lleguen.
Como la sed de mérito nunca se sacia por este procedimiento cada vez está la persona más descarriada e insatisfecha y más encuentra motivos para curarse con la medicina que le agrava.
Lo que debe plantearse el mentiroso es su misterioso desánimo, la progresiva languidez que simular produce en él. Su afán de caer bien produce el efecto contrario de que los demás se decepcionen, se sientan despreciados y se disgusten, generando una profunda desconfianza muy difícil de superar (piénsese por ejemplo lo difícil que es olvidar que tu pareja te ha engañado, o te miente sistemáticamente).
La cura del mentiroso es sustituir la mentira por la búsqueda de la excelencia. Reconociendo su necesidad de brillo y atracción dedicarse con firmeza a mejorar sus méritos verdaderos (profesionales, de cultura, relaciones interesantes, etc.) con suficiente persistencia (porque si ha caído en la mentira es por impaciencia) y seguridad (garantizando con pruebas evidentes las suposiciones).
Jugar limpio, ser naturales, es el mejor camino para ser aceptados por los demás. Lo primero es que nos acepten aun siendo humildes y mediocres. Una vez conseguida esta aceptación básica entonces se pueden intentar el asalto al mérito, que ya no será un mérito agresivo (de esos que aunque la persona valga mucho nos da igual porque nos cae antipática) sino un afán de darnos más, de buscar una mayor cualidad, de jugar más fuerte, una activa entrega para participar, colaborar, sugerir y animar la vida familiar, los equipos de trabajo, los grupos de amigos o la excelencia profesional.
Esta gigante escultura del artista norteamericano Robert Smithson , esta realiza en el desierto de Utah.Fue construida en 1970, el material para realizarla fueron 5.000 toneladas de bloques de basalto negro; empleando potentes maquinas para el movimiento de las piedras.
*Descripcion la obra , El ángulo de la imagen de la "Spiral Jetty" nos permite conocer la lejanía del tope de la obra con la costa del Gran Lago Salado del estado de Utah, en Norteamérica. Es una espiral que comienza en la costa, ésta está hecha de diferentes materiales minerales, a simple vista se distinguen las piedras que dan forma a esta obra de Land Art (Land Art es una tendencia del arte contemporaneo, que utiliza el marco y los materiales de la naturaleza)
Historia
Robert Smithson nació en Nueva Jersey el 2 de enero de 1938. Fue un artista contemporáneo del movimiento llamado Land Art. Estudió pintura y dibujo en Nueva York. En 1956, se inscribió en la Escuela del Museo de Brooklyn. Su tipo de pintura preferida es la pintura abstracta, a la cual dejó en 1962 para dedicarse de lleno a la escultura. Comenzó a trabajar en los lugares suburbanos, empleando para sus trabajos el término Earthworks (que quiere decir: obras de tierra). Sus creaciones, son esculturales y sin ninguna función utilitaria. Sus obras son gigantescas, construidas con la ayuda de máquinas industriales, lejos de la población. Smithson falleció en un accidente de aviación el 20 de julio de 1973.
Tras su construcción la obra se fue cubriendo con el agua del lago al aumentar el nivel de éste, quedando durante años totalmente sumergida. Con la sequía que llegó posteriormente, al bajar el agua y quedar nuevamente al descubierto la escultura, ésta se mostró muy cambiada ya que las sales del agua habían blanquedado la negrura del material y el cieno se había acumulado entre las grietas, haciendo visualmente menos abrupta su superficie.
La obra pertenece actualmente a la Fundación Dia Art que estudia con interés los cambios que el tiempo va produciendo en el.
Curiosa Imagen donde se observa la Spiral Jetty con un Avión volando por los cielos. Curioso tomando en cuenta que Smithson falleció en un accidente aéreo.
La pintura es el arte de la representación gráfica utilizando pigmentos mezclados con otras sustancias aglutinantes orgánicas o sintéticas. En este arte se emplean técnicas de pintura, conocimientos de teoría del color y de composición pictórica, y el dibujo. La práctica del arte de pintar, consiste en aplicar, en una superficie determinada —una hoja de papel, un lienzo, un muro, una madera, un recorte de tejido, etc.— una técnica determinada, para obtener una composiciónde formas, colores, texturas, dibujo, etc. dando lugar a una obra de arte según algunos principiosestéticos.
Técnicas de pintura
Las técnicas de pintura se dividen de acuerdo a cómo se diluyen y fijan los pigmentos en el soporte a pintar. En general, y en las técnicas a continuación expuestas, si los pigmentos no son solubles al Aglutinante permanecen dispersos en él.
Géneros pictóricos , jerarquía de los géneros.
-pintura histórica:
era considerada grande genre e incluía las pinturas con temas religiosos, mitológicos, históricos, literarios o alegóricos, era prácticamente una interpretación de la vida y mostraba un mensaje intelectual o moral. Sr Joshua Reynolds, en sus discursos sobre arte expuestos en la Royal Academy of Arts entre 1769 y 1790 comentaba: «El gran fin del arte es despertar la imaginación ... De acuerdo en correspondencia con la costumbre, yo llamo esta parte del arte Pintura Histórica, pero debería decirse Poética .(...) Debe algunas veces desviarse de lo vulgar y de la estricta verdad histórica a la búsqueda de grandeza para su obra ». Aunque Nicolas Poussin fue el primer pintor que realizó este género en formato más reducido, esta innovación tuvo poco éxito, Diego Velázquez en 1656 realizó Las Meninas con un tamaño que demuestra simbólicamente que este retrato de la familia real entra dentro del género de la pintura histórica, mucho más tarde Pablo Picasso en su obra Guernica de 1937, también emplea una gran dimensión para esta pintura histórica.
-Retrato:
Dentro de la jerarquia de los generos, el retrato tiene una ubicación ambigua e intermedia, por un lado, representa a una persona hecha a semejanza de Dios, pero por otro lado, al fin y al cabo, se trata de glorificar la vanidad de una persona. Históricamente, se ha representado los ricos y poderosos. Pero con el tiempo, se difundió, entre la clase media, el encargo de retratos de sus familias. Aún hoy, persiste la pintura de retrato como encargo de gobiernos, corporaciones, asociaciones o particulares. Cuando el artista se retrata a sí mismo se trata de un autorretrato.
-pintura de genero:
Es el retrato de los hábitos de las personas privadas en escenas cotidianas y contemporáneas del pintor, también se suele llamar «pintura costumbrista». Los primeros cuadros más populares se dieron en losPaíses Bajos durante el siglo XVI y entre los artistas más destacados se encuentran Pieter Brueghel el Viejo y Vermeer. No se sabe con seguridad si se trata de simple representación de la realidad con un propósito de mera distracción, a veces cómico, o bien se buscaba una finalidad moralizante a través de los ejemplos cercanos al espectador. No hay duda de que, en el cuadro de género del siglo XVIII, sí estaba presente la intención satírica o moralizante en obras como las de William Hogarth o Jean-Baptiste Greuze. En España, Diego Velázquez lo cultivó con su Vieja friendo huevos o El aguador de Sevilla, Francisco de Goya reflejó, en varias obras de cartones para tapices, las fiestas populares, Bartolomé Esteban Murillo hizo escenas de género de mendigos y jóvenes picarescos. En Francia, Jean-Honoré Fragonard y Antoine Watteau hicieron un tipo de pinturas idealizadas de la vida diaria.
-paisaje :
En China y Japón son los países donde, desde el siglo V, se encuentran pinturas con el tema del paisaje. En Europa, aunque aparecen elementos de paisaje como fondo de escenas narrativas, o tratados de botánica y farmacia, se inicia verdaderamente en el siglo XVI, cuando con la aparición del coleccionismo se empezó a pedir temas de cuadros campestres y a designar como especialistas a los pintores del norte de Europa. Así de una manera específica se impuso el tema del «paisaje holandés», que se caracteriza por su horizonte bajo y los cielos cargados de nubes y con motivos típicos holandeses como los molinos de viento, ganados y barcas de pesca. Los paisajes venecianos de Giorgione y sus discípulos son con una apariencia lírica y un bello tratamiento cromático, este tipo de pintura se desarrolló sobre todo a lo largo de todo el siglo XVIII, en un estilo llamado vedutismo, que son vistas generalmente urbanas, en perspectiva, llegando a veces a un estilo cartográfico, donde se reproducen imágenes panorámicas de la ciudad, describiendo con minuciosidad los canales, monumentos y lugares más típicos de Venecia, solos o con la presencia de la figura humana, generalmente de pequeño tamaño y en grandes grupos de gente. Sus mayores exponentes fueron Canaletto, Bernardo Bellotto, Luca Carlevarijs y Francesco Guardi. En la escuela de Barbizon fueron los primeros en pintar al aire libre y hacer un estudio sobre el paisaje a base de la luz y sus variantes que influyeron especialmente en la pintura impresionista.
-naturaleza muerta :
Es el género más representativo de la imitación de la naturaleza de objetos inanimados, en general de la vida cotidiana, como frutas, flores, comida, utensilios de cocina, de mesa, libros, joyas etc. y se puede decir, que es el menos literario de todos los temas. Su origen está en la antigüedad donde se utilizaba para la decoración de grandes salones, como los frescos romanos en Pompeya. Plinio el Viejo relata que los artistas griegos de siglos antes, eran muy diestros en el retrato y la naturaleza muerta. Fue muy popular en el arte occidental desde el siglo XVI, un ejemplo es La carnicería de Joachim Beuckelaer. En el mismo siglo Annibale Carracci y Caravaggio representaron magníficas naturalezas muertas. Durante el siglo XVII evolucionó en los Países Bajos un tipo de bodegón, llamado «vanitas», donde se exponían instrumentos musicales, vidrio, plata y vajilla, así como joyas y símbolos como libros, cráneos o relojes de arena, que servían de mensaje moralizante de lo efímero de los placeres de los sentidos. La Academia francesa lo catalogó en el último lugar de la jerarquía pictórica. Con la llegada del impresionismo y junto con la técnica del color, la naturaleza muerta volvió a ser un tema normal entre los pintores, las pinturas de los Girasoles de Van Gogh son de los más conocidos. Los artistas durante el cubismo pintaron también composiciones de bodegones, entre ellos Pablo Picasso, Georges Braque y Juan Gris.
-Desnudo :
El desnudo es un género artístico que consiste en la representación del cuerpo humano desnudo. Es considerado una de la clasificaciones académicas de las obras de arte. Aunque se suele asociar al erotismo, el desnudo puede tener diversas interpretaciones y significados, desde la mitología hasta la religión, pasando por el estudio anatómico, o bien como representación de la belleza e ideal estético de perfección, como en la Antigua Grecia. El estudio y representación artística del cuerpo humano ha sido una constante en toda la historia del arte, desde la prehistoria (Venus de Willendorf) hasta nuestros días. Una de las culturas donde más proliferó la representación artística del desnudo fue la Antigua Grecia, donde era concebido como un ideal de perfección y belleza absoluta, concepto que ha perdurado en el arte clasicista llegando hasta nuestros días, y condicionando en buena medida la percepción de la sociedad occidental hacia el desnudo y el arte en general. En la Edad Media su representación se circunscribió a temas religiosos, siempre basados en pasajes bíblicos que así lo justificasen. En el Renacimiento, la nueva cultura humanista, de signo más antropocéntrico, propició el retorno del desnudo al arte, generalmente basado en temas mitológicos o históricos, perdurando igualmente los religiosos. Fue en el siglo XIX, especialmente con el impresionismo, cuando el desnudo empezó a perder su carácter iconográfico y a ser representado simplemente por sus cualidades estéticas, el desnudo como imagen sensual y plenamente autorreferencial.
Historia
Hace más de 20.000 años que el hombre de las cavernas pintaba las paredes de sus cuevas utilizando la pintura que él mismo se preparaba. Tenía la necesidad de expresar sus sentimientos, por lo que pintaba animales y otros elementos. En muchas ocasiones también pintaba escenas de caza y los acontecimientos más relevantes de su entorno. Como ya se ha descrito en infinidad de ocasiones, las pinturas rupestres más antiguas se hallan en las Cuevas de Altamira (España) y Lascaux y Font Gaume en el sur de Francia. También se encuentran pinturas de animales en el norte de Australia en Aurtherland, cuya antigüedad se sitúan en 5.000 años.
Uno de los primitivos impulsos del hombre es hacer uso del color. En sus tempranos esfuerzos estéticos, los materiales con los que trabajaba eran escasos, pero incluso 2.000 años antes de Cristo desarrolló en Europa y África una técnica propia.
Arqueólogos y antropólogos han descubierto cavernas pintadas con dibujos en color, grabados en la piedra, y que habían sido pintados en la edad glaciar. Algunos de estos dibujos eran monocromáticos y pintados con óxidos de hierro naturales, ocre o rojo.
Otros artistas paleolíticos usaban colores hechos con cal, carbón vegetal, ocres amarillo y rojo y tierra verde (ocre verde). La técnica empleada era simple.
Unos años más tarde, el hombre utilizaba la pintura para decorar las paredes de sus viviendas. Hace más de 4.000 años que los egipcios ya utilizaban recubrimientos de temple a base de caseína, huevos, agua, goma arábiga y pigmentos minerales, óxidos de hierro, malaquita verde, amarillos a base de trisulfuro de arsénico, etc., es decir, sentían la necesidad del color en su medio de vida, fenómenos que afortunadamente también se producen en nuestros días. pues por suerte estamos rodeados de color por todas partes. Les dejo algunos vídeos para que vean lo que es y que puedan aprender a pintar ya que con la pintura puedes expresar tus emociones.
La danza forma parte de la historia de la humanidad, siendo una manera de expresión y de comunicación que existe mucho antes que el lenguaje hablado, y que nos aporta importantes beneficios psicológicos
La danza , es una forma de arte en donde se utiliza el movimiento del cuerpo, usualmente con música, como una forma de expresión, de interacción social, con fines de entretenimiento, artísticos o religiosos. La danza, también es una forma de comunicación, ya que se usa el lenguaje no verbal entre los seres humanos, donde el bailarín o bailarina expresa sentimientos y emociones a través de sus movimientos y gestos. Se realiza mayormente con música, ya sea una canción, pieza musical o sonidos y que no tiene una duración específica, ya que puede durar segundos, minutos, u horas.Dentro de la danza existe la coreografía, que es el arte de crear danzas. La persona que crea coreografía, se le conoce como coreógrafo. La danza puede bailarse con un número variado de bailarines, que va desde solitario, en pareja o grupos, pero el número por lo general dependerá de la danza que se va a ejecutar y también de su objetivo, y en algunos casos más estructurados, de la idea del coreógrafo.
Creo que la danza es la mejor forma de expresarse, no encuentro otro arte que sea mejor que este, todas las personas deberían hacer un tiempo de su vida para dedicarse a danzar , ya que la danza te ayuda físicamente y sicologicamente.
El sentido del tiempo en la danza
La danza es un arte predominantemente visual témporo-espacial. Se desarrolla en un espacio y tiempo cronológico y psicológico, y, por otro lado, produce efectos o sentimientos que va quedando en la percepción del espectador.
Al tener la danza como instrumento, el cuerpo del bailarín, entran en juego en la creación coreográfica, otros elementos que van más allá de la idea del coreógrafo y puesta en acción; la interpretación de los bailarines que necesariamente completan la idea coreográfica, y otros, como escenografía, maquillaje, vestuario, efectos lumínicos, etc., y tipo de público ante quien se pone en consideración la obra. Conciliados todos estos elementos, la danza se muestra ante el espectador como un despliegue de fuerzas en interacción en un determinado espacio. Fuerzas que no están en directa relación ni con los físicos de los bailarines, ni sus músculos, ni siquiera con determinado relato o narración.
Estas fuerzas son creadas para su percepción (la del espectador) y solo para ellos existen y constituyen una entidad virtual. No es algo irreal, sino una apariencia. Lo que los bailarines interpretan no es más que una aparición de poderes activos, una imagen dinámica, que constituye une entidad virtual. Lo que se ve, oye y siente, son las realidades virtuales, las fuerzas motoras de la danza, su elevación y declinación, su vida rítmica.Al tener la danza como instrumento, el cuerpo del bailarín, entran en juego en la creación coreográfica, otros elementos que van más allá de la idea del coreógrafo y puesta en acción; la interpretación de los bailarines que necesariamente completan la idea coreográfica, y otros, como escenografía, maquillaje, vestuario, efectos lumínicos, etc., y tipo de público ante quien se pone en consideración la obra.
Conciliados todos estos elementos, la danza se muestra ante el espectador como un despliegue de fuerzas en interacción en un determinado espacio. Fuerzas que no están en directa relación ni con los físicos de los bailarines, ni sus músculos, ni siquiera con determinado relato o narración.
Estas fuerzas son creadas para su percepción (la del espectador) y solo para ellos existen y constituyen una entidad virtual. No es algo irreal, sino una apariencia. Lo que los bailarinesinterpretan no es más que una aparición de poderes activos, una imagen dinámica, que constituye une entidad virtual. Lo que se ve, oye y siente, son las realidades virtuales, las fuerzas motoras de la danza, su elevación y declinación, su vida rítmica.
Estudios de la danza
En la década de 1920, el estudios de danza (práctica de la danza, la
teoría crítica, análisis musical y de la historia) comenzaron a ser
considerados como disciplinas académicas. Hoy en día estos estudios son una
parte integral de las artes en muchas universidades y programas de humanidades.
Al finales del siglo XX se reconoció el conocimiento práctico como
igual al académico, esto condujo a la aparición de prácticas de investigación.
Una amplia gama de cursos de baile están disponibles, incluyendo:
Práctica profesional: habilidades de interpretación y
técnica, docencia
Práctica de investigación: la coreografía y el
desempeño
Etnocoreología, que abarca los aspectos relacionados
con la danza de: antropología, estudios culturales, estudios de género,
estudios de área, la teoría post-colonial, etnografía, etc
La danzaterapia o terapia del baile
La danza y la tecnología: los nuevos medios y
tecnologías de alto rendimiento
Análisis del movimiento Labán y estudios somáticos.
Historia de la Danza
Creo que es interesante conocer la historia de la danza,
que se ha utilizado para muchas funciones: adorar a los dioses, honrar a los
antepasados, crear magia, galanteo, como forma de arte.
En las antiguas civilizaciones egipcia, griega y
romana, aparecen las primeras bailarinas representadas en sus mosaicos y
escritos. Los faraones egipcios instituyeron danzas ceremoniales, representadas
por profesionales. De esta época provienen las danzas orientales árabes, en la
que las mujeres bailaban delante de los dioses. En la
Grecia antigua, influyen las danzas
egipcias, siendo los rituales de la danza de los dioses griegos el origen del
teatro contemporáneo occidental. En la antigua Roma la danza decayó aunque
surgió, con la cristianización, una forma de danza que comunicaba sin
palabras y con gestos, que es la actual pantomima o mímica.
En los siglos siguientes, el
ballet se convirtió en una disciplina artística profesional, y se fue adaptando
a los distintos cambios de cada época. El XIX es la época del ballet romántico,
donde empiezan a destacar más las bailarinas que los bailarines. El ballet o
danza clásica es la madre de la mayoría de las danzas, es la interpretación
teatral.
Después de la 1ª Guerra Mundial
hay un cambio importante, la danza fue rompiendo reglas y se crean escuelas de
danza contemporánea, que incorporan movimientos de la danza india, española,
bailes africanos, e incluso de las artes marciales como el tai chi. En danza
contemporánea la expresión emocional es fundamental. El cuerpo puede estirarse,
doblarse, rotar, saltar y girar. Se pueden crear un número ilimitado de
movimientos corporales y hay que realizar mucho entrenamiento especializado.
Ahora la gran pregunta ...¿Por que bailar?
Por que tiene muchos beneficios.
Cardiovascular: Bailar facilita la circulación de la sangre y el tono de la piel. El sistema respiratorio y vascular también se benefician de esta actividad.
Grasa: Favorece el drenaje de líquidos y toxinas, así como la eliminación de las grasas.
Aspecto: Muchas de las posturas negativas derivadas de la vida sedentaria se corrigen con la danza. La cabeza y el cuerpo erguido y el paso armonioso mejoran la presencia física.
Obesidad: Combate el sobrepeso, la obesidad y los niveles elevados de colesterol.
Músculos: Fortalece los grupos musculares y mejora la flexibilidad, la fuerza y la resistencia.
Coordinación: Con el baile se ejercita la agilidad y la coordinación de movimientos, así como el equilibrio.
Madurez: En edades maduras es recomendable para paliar los dolores articulares y la osteoporosis y prevenir el envejecimiento.
Niños: Corrige trastornos congénitos y malas posturas. Como método pedagógico, les permite desarrollar el oído musical, el sentido del ritmo, la memoria y la expresión corporal.
Psíquicos
Socialización: La danza es un buen método para superar la soledad y la timidez y establecer nuevas relaciones.
Relajación: Permite desinhibirse y liberar tensiones.
Autoestima: Al son de la música se reduce el estrés, la ansiedad y la depresión, ya que ayuda a expresar las emociones y canalizar la adrenalina. Bailar levanta el ánimo y eleva la autoestima.
Confianza: Fomenta la confianza en uno mismo y la claridad de pensamiento.